Archivo del Autor: Laura González

La Segunda Guerra Mundial pasó por España

A propósito del trabajo documental que Jacques Léonard realizó en diciembre de 1943 para narrar el paso por España de miles de jóvenes franceses que trataban de huir del fascismo para incorporarse a filas en el norte de África, compartimos un extracto del texto en el que el historiador Josep Calvet analiza este hecho. La exposición “Évadés. 29 décembre 1943”, que se puede ver en la Galería Marc Domènech en el marco del festival, es uno de los poquísimos testimonios gráficos que existen de este momento histórico. Se trata de un conjunto de fotografías de un convoy de refugiados, en su mayoría franceses, que llegaron de diferentes puntos de la geografía española, primero a Madrid y finalmente a Málaga, donde embarcaron hacia África y la libertad, el 29 de diciembre de 1943.

(…) Se calcula que un mínimo de 80.000 personas, de manera legal o ilegal, hallaron refugio en la España franquista.

(…) A pesar de que inicialmente estas personas llegaron sin dificultades a la península ibérica a través de los puntos aduaneros (Portbou, La Jonquera, La Farga de Moles, Pont de Rei, Canfranc, Dantxarinea, Irún, etc.) para luego embarcar hacia América, Inglaterra o África del Norte, pronto las presiones alemanas ante el gobierno español darían sus frutos y la concesión de visados de entrada al país quedaría reducida a un hecho anecdótico y testimonial. En consecuencia, las huidas pasaron a materializarse de manera clandestina, después de cruzar a pie los caminos que atraviesan los quinientos kilómetros de cordillera pirenaica, desde Irún hasta Portbou. (…)

(…) Todo ello hizo que la mayor parte de los que consiguieron atravesar los Pirineos fueran detenidos nada más llegar a territorio español. Empezaba entonces su estancia, que en ocasiones se convertía en un largo peregrinaje, por establecimientos penitenciarios. (…)

(…) Ante la avalancha de personas que cruzaban clandestinamente los Pirineos, que en un primer momento tomó por sorpresa a las autoridades españolas, estas improvisaron las condiciones de acogida, hasta que dictaron una amplia normativa que fijaba cómo actuar ante las diferentes tipologías de refugiados. En función de su nacionalidad, edad y sexo, se decretaba su estancia en cárceles (de hombres y de mujeres), hospicios, campos de concentración, hoteles y establecimientos varios. Eso sí, se prohibía que estas personas se estableciesen en España, excepto en situaciones de arraigo familiar o en caso de disponer de recursos económicos, siempre y cuando fueran avaladas por personas de reconocida solvencia ideológica. En consecuencia, todo este volumen de desplazados contemplaba con impotencia la necesidad de salir de la cárcel y conseguir la documentación requerida para emigrar a un tercer país, trámites de difícil solución en la España del primer franquismo. (…)

(…) Esta situación favoreció que las embajadas y los consulados aliados pasaran también a velar por los retenidos en España. (…)

(…) En el caso de los franceses se generó una difícil situación, dado que su representación diplomática atendía las órdenes del gobierno de Vichy, vinculado a los alemanes, y, en muchos casos, ofrecía instrucciones divergentes respecto a los intereses de las fuerzas favorables a los aliados. Fue entonces cuando, a través de diplomáticos y funcionarios partidarios de la Francia Libre, se organizó una estructura paralela a la oficial para prestar ayuda a los compatriotas que querían llegar a África del Norte. En esta organización desempeñó un papel determinante la Cruz Roja Francesa a través de monseñor André Boyer-Mas, agregado eclesiástico de la embajada y excelentemente relacionado con los estamentos franquistas. (…)

(…) disponía de un numeroso equipo que cubría toda la geografía española. Entre estos colaboradores probablemente se encontraba el fotógrafo francés Jacques Léonard (París, 1909 – L’Escala, 1994), que en aquellos años recorría España buscando localizaciones para la película que el director de cine Abel Gance quería rodar sobre la figura de Cristóbal Colón. (…)

(…) Los jóvenes franceses partieron desde los puertos de Algeciras, Málaga y Lisboa hacia Argel y Casablanca. Desde Málaga zarparon un mínimo de 13 expediciones. Jacques Léonard dejó constancia con sus fotografías (…) de la estancia en la plaza de toros de Málaga de un numeroso grupo de jóvenes que esperaban la orden para abandonar España. (…).

(…) Las fotografías de Léonard muestran a los jóvenes luciendo una tarjeta de identificación en que constan su nombre y apellidos, y representan una fuente de primer orden para ilustrar la partida de refugiados desde puertos españoles. Probablemente se trate del único material gráfico conocido hasta el momento de este episodio histórico que, durante décadas, se había mantenido en el olvido en España. (…)

(…) El miércoles 29 de diciembre, los barcos Gouverneur Général Lépine y Sidi Brahim llegaron a Málaga cargados con harina y fosfatos, productos de primera necesidad para la economía española, aislada internacionalmente y en proceso de recuperación de los efectos devastadores de la Guerra Civil. Los barcos entraron en el puerto con la bandera inglesa y, al partir, justo en el momento de empezar a navegar en aguas internacionales, izaron la bandera francesa mientras sus pasajeros cantaban emocionados La Marsellesa. Dos días después entraban en el puerto de Casablanca, en el protectorado francés de Marruecos, ante el júbilo de los viajeros. Para todos ellos empezaba entonces otra guerra (…)

Josep Calvet
Historiador

TAJO: entre un punto A y un punto B

Tajo-entre un punto A y un punto B-DOCfield Barcelona

El viaje. Qué palabra tan amplia y cuántas preguntas genera. Nosotros decidimos cogerla y darle una vuelta. Ni mejor ni peor. Una vuelta a una tuerca, posiblemente floja, en nuestra cabeza.

No hemos sido los primeros en viajar en furgoneta. No hemos sido los primeros en viajar juntos. No hemos sido los primeros en recorrer el río Tajo. Quizás sí hemos sido los primeros en juntarlo todo al azar. O quizás ni eso.

¿Por qué viajamos? ¿Qué nos empuja a convertir una conversación cualquiera en un proyecto fotográfico? La fotografía genera locura, obsesión. Rompe relaciones, te ocupa la mente. Es una manera de ver la vida. Viajar es una manera de vivir también. Viajar fotografiando, por tanto, es una manera de vivir duplicada es de suponer. Pero, ¿y si le preguntamos a quien viaja por obligación? Nos mandará a freír espárragos, quizás de la huerta extremeña, eso sí.

Cuatro mentes fotográficas ocupan mucho espacio, así que el valor fundamental ha sido no comernos ese espacio, respetarnos nuestro aire, tan necesario para ir formando una visión del río más largo de la península.

Descubrimos un río maltratado, es cierto. Una población envejecida. Paisajes imposibles, tristes, arrasados por el maltrato al río. Pero qué hay de verdad en todo ello? Nuestro trabajo quizás ha sido decir que el río ya no existe. Pero eso no es cierto porque existe, está vivo, por más que ya casi nadie se acuerde de él.
Descubrimos una geografía humana entrañable, cambiante a cada kilómetro, a cada parada. Pueblos encajados en mitad de las montañas del Alto Tajo, o colocados por algún extraño pensador en mitad de la árida Extremadura. Recorremos los paisajes que inspiraron a Cela en La Alcarria, atravesamos la ciudad abandonada por Carlos V, terminamos en la mágica Lisboa.
No es igual quien vive a 44 kilómetros de distancia de aquél otro. Y a 44 más de otro cambia aún más. Y así sumamos 1038 kilómetros en los que influyen el clima, el río, el humor, la experiencia acumulada, la vida experimentada.

El viaje no ha terminado, ahora empieza lo más bonito. Aquí es donde se separan viajar y fotografiar. Viajamos y llegamos a un destino. Y nos volvemos. Pero la fotografía perpetúa ese viaje. Juntamos a los amigos y les regalamos sesiones eternas de nuestras imágenes. Eso haremos nosotros. Nos juntaremos y uniremos nuestra visión para invitaros a vosotros, amigos, a que viajeis con nosotros por el río. No queremos que sepáis si esta imagen es de este o de aquél. O de este otro. O del otro. Será una mirada, pero multiplicada por cuatro. Una operación matemática de resultado uno.
Un río. Una furgoneta. Una mirada. Un viaje.
De un punto A a un punto B.
Y en medio, el Tajo.

Roberto Feijoo, Eugeni Gay, Manu Mart y Mingo Venero

Fotografía: “Autorretrato de Agustín Herraiz. Fotógrafo de muchos años, aprendió fotografía por correo en los años 50 bajo el lema, aprender haciendo. Huerta Pelayo 29-05-2017″

DOCfield Barcelona viatja a la tardor

El festival DOCfield se celebrarà a partir de la seva edició 2017 durant els mesos d’octubre i novembre, una època de l’any més propícia per al seu desenvolupament per la naturalesa reflexiva, analítica i de profunditat dels seus continguts que probablement requereixen de més temps de consum. DOCfield va néixer amb la voluntat d’oferir al públic que valora la fotografia documental i el fotoperiodisme una programació més extensa de projectes de llarg recorregut i les versions senceres de reportatges importants d’actualitat. A més a més, amb les noves dates, DOCfield no competirà amb l’alta activitat cultural de la primavera i de l’estiu de Barcelona.

El festival es reformula en la seva cinquena edició i no tan sols canvia de dates, sinó que la seva direcció artística es assumida internament des de l’Àrea de Projectes de Photographic Social Vision. A la seva propera edició, DOCfield concentrarà els seus continguts al voltant del tema del viatge, en totes les seves formes i abordarà múltiples aspectes relacionats amb la mobilitat humana. La seva secció oficial estarà estructurada en una ruta principal d’exposicions que recorrerà l’eix central de la ciutat, a un costat i l’altre del Passeig de Gràcia i fins el de Les Rambles, des de l’Institut Français de Barcelona, passant per Palau Robert, la Universitat de Barcelona, el Fnac Triangle, el CCCB, el Centre Cívic Pati Llimona i l’Arts Santa Mònica, fins arribar al Museu Marítim de Barcelona que acollirà la mostra resultant de la 1ª BECA Photographic Social Vision de fotoperiodisme d’investigació. La Fundació també convida a afegir-se al programa a galeries, centres d’art i museus, escoles de fotografia i d’altres centres culturals que vulguin donar suport amb la seva programació, a la difusió conjunta de projectes sota un mateix tema. A més, el festival compta amb la col•laboració d’un grup d’experts en ciències socials per a la redacció del guió i una sèrie de nominadors especialistes en fotografia i narratives audiovisuals a nivell nacional i internacional.

Amb aquests canvis en la definició estratègica del festival, visitat l’any 2016 per quasi 140.000 persones, en un mes i mig a l’estiu; aquest any  DOCfield i el seu programa es veuran reforçats en el nombre de visites de públic general i també d’escoles i de públic educatiu. Tot això afavorirà l’objectiu de Photographic Social Vision de situar en el mapa nacional i internacional a la ciutat de Barcelona com a referent de continguts  culturals de qualitat en l’àmbit de la fotografia documental. El festival és possible des de fa cinc anys al suport de més de 100 empreses i entitats de gestió del sector cultural, entre els quals destaca l’ajut i complicitat de la Fundació Banc Sabadell i dels Laboratoris EGM, i el suport institucional de la Generalitat de Catalunya y de l’Ajuntament de Barcelona.

 

Concurso #MetroUcraïna con Misha Pedan

La exposición “M” de Misha Pedan, producida por Laboratoris Color EGM para #docfield16 y que se puede visitar en el Espai Mercè Sala de TMB, es una crónica poética de la República Socialista Soviética de Ucrania. Todas las fotografías fueron tomadas por el autor clandestinamente durante sus viajes en el metro de Járkov entre 1985 y 1986. Cada día, Pedan viajaba durante 45 minutos a la ciudad y luego de vuelta, pasando unas mil horas en el metro. Estas son las personas que encontró.

Con motivo del festival, el autor propone a los viajeros del metro de Barcelona que se desplacen en el tiempo y se conviertan ahora en pasajeros de #MetroUcraïna. ¡Comparte tu foto en las redes sociales como pasajero sobre las imágenes expuestas en el Espai Mercè Sala o los vinilos de diferentes paradas de metro, y gana el libro del proyecto firmado por Misha Pedan, que ha sido finalista de PHOTOESPAÑA Best Photography Book Award! La entrega del libro se hará en la clausura del festival, el martes 19 de julio a las 19:00 en Arts Santa Mònica.

Convocatoria cerrada:

> Facebook: publica tu foto en el evento del concurso con el hashtag #MetroUcraïna y compártela en tu muro.

> Twitter: publica tu foto con el hashtag #MetroUcraïna mencionando @docfieldbcn @EGMLabo y @tmb_barcelona

> Instagram: publica tu foto con el hashtag #MetroUcraïna mencionando @docfieldbcn

 

 

Ganador del Concurso:

La fotografía hecha por Ricard Martínez, ha sido la escogida por el autor de la exposición “M”, el fotógrafo Misha Pedan.

¡Desde el equipo organizador de DOCfield. Festival fotografia documental Barcelona te damos la enhorabuena Ricard Martínez!

Gracias también a todos los participantes.

ZONA de Fábio Cunha gana el DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell

El jurado de esta tercera edición del DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell falló ayer el premio que recae sobre el proyecto ZONA de Fábio Cunha por resolver conceptual y formalmente con coherencia el relato sobre las consecuencias de la burbuja inmobiliaria a modo de investigación e informe visual sobre el postconflicto urbanístico. ZONA es una doc-ficción que analiza las consecuencias de una crisis. Reunidos en Aclam Foto, colaborador del festival y #photolover16, Ana Ramírez, Astrid Stavro, Juan Valbuena, Anna Pahissa y Montse Puig, deliberaron durante el día de ayer y evaluaron todas las maquetas participantes, seleccionando 20 de las 76 participantes entre los que eligieron el proyecto ganador y concedieron tres menciones especiales a los libros: I love my wife, de Dieter De Lathauwer, La Picnolepsiade Tshombé, de Gloria Oyarzabal y How to Fly, de Pedro Guimarães. La entrega del premio se celebra el próximo 2 de junio en The Folio Club a las 19:00.

Además, otros 16 proyectos quedaron como finalistas del certamen y participarán en la exposición que se podrá visitar del 2 de junio al 25 de julio en The Folio Club. Estos son: Makuake, de Claire Cocano, Safari, de Elena Almagro, II Libro del Comando, de Francesco Amorosino, New Town, de Jaeuk Lee, Land- on the brink of some formidably complex matter, de Laura Van Severen, Colección animal, de Luisa Monleón, Vera y Victoria, de Mar Sáez, Williamsburg: A place I once called home, de Mara Catalán, Dear Japanese, de Miyuki Okuyama, La Frontière, de Nathalie Déposé, Hello and Welcome to Paris, de Nicola Mikov, Miracle Baby, de Rocío de Alba, Zato, de Sergey Novikov, De Hierro, de Severine Sajous, Je vous salue Marie, de Stephanie_Bonn y Holy days, de Toni Amengual.

Echa aquí un vistazo al álbum de fotos de la sesión.

Ana Ramírez es licenciada en Publicidad y RR.PP con máster en Gestión Cultural. A lo largo de su carrera ha estado en relación con varias iniciativas y proyectos creativos donde ha formado parte de las distintas fases de producción de los mismos. Actualmente es responsable de comunicación y gestiona los proyectos expositivos en The Folio Club.

Astrid Stavro es graduada por Central Saint Martins College of Art & Design y The Royal College of Art. Tras poner en marcha su propio estudio durante 10 años, cofundó la agencia de diseño Atlas. Stavro es reconocida internacionalmente por sus diseños característicos con especial atención a la tipografía y la artesanía. Escribe en publicaciones internacionales sobre diseño, dirige la revista Elephant y es miembro de AGI (Alliance Graphique Internationale).

Juan Valbuena es fotógrafo fundador de la agencia NOPHOTO, director de la editorial independiente PHREE y profesor-coordinador del Master Internacional de Fotografía Contemporánea y Proyectos Personales de la escuela EFTI. Sus proyectos personales tienen que ver con el viaje y la memoria, con una especial aproximación a la relación entre el ser humano, la fotografía y el territorio. Adicionalmente ha desarrollado proyectos profesionales para marcas, entidades e instituciones públicas y privadas.

Anna Pahissa es licenciada en Historia del Arte y ha trabajado durante años en el ámbito del arte contemporáneo. En el 2011 funda múltiplos, proyecto de difusión y distribución de publicaciones de artista que cuenta con un espacio en Barcelona desde el que desarrolla su actividad como librería, distribuidora y oficina de proyectos vinculados a la edición en el arte. Tanto el espacio como el catálogo de múltiplos acogen trabajos y contenidos de artistas actuales tanto a nivel nacional como internacional.

Montse Puig es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona con estudios de Fotografía en el Institut d’Estudis Fotográfics de Catalunya y formación en varios talleres de fotógrafos como Eduardo Momeñe, José Manuel Navia y Pablo Ortiz Monasterio, entre otros. Su experiencia profesional ha estado siempre ligada, directa o indirectamente, a la fotografía. Durante cinco años fue colaboradora del departamento de Imágenes del Arxiu Nacional de Catalunya. Fascinada desde siempre por los libros, y después de trabajar durante 13 años en una gran editorial (RBA), en 2012 funda Ediciones Anómalas.

 

El hombre europeo

Inspirado en el libro homónimo de Jorge Semprún, el primer capítulo de “Europe: Lost in Translation” apela a la noción de la identidad europea. El auge de la extrema derecha en Europa, acompañado de un crecimiento de la islamofobia y el racismo, ponen en duda los principios del continente en cuanto a los derechos humanos. Después de un siglo XX inundado de conflictos, que elevaron el discurso del odio hasta un genocidio de 6 millones de personas, parece que el hombre europeo del siglo XXI no ha aprendido del pasado.

¿Quién tiene derecho a ser europeo? ¿Tenemos que repetir nuestra historia para entender el presente? La exposición que inaugura el Festival de Fotografía Documental DOCfield>16 contará con las obras de los fotógrafos y fotógrafas Michal Iwanowski, France Keyser, Piero Martinello y Dana Popa con la finalidad de generar más preguntas y abrir el debate sobre lo que supone ser europeo hoy en día.

La fotografía de la francesa de la agencia Myop, France Keyser, reflexiona sobre la integración del Islam en Europa. Keyser subraya que los ciudadanos europeos deben entender que los países han cambiado y que las religiones ya no están conectadas a una sola cultura : “podemos ser europeos y musulmanes, europeos y cristianos, europeos y budistas…. deberíamos aprovecharnos de las ventajas que nos da la convivencia entre culturas”.

La fotógrafa documental rumana, Dana Popa, desarrolla su trabajo en Europa del Este y el Reino Unido, y afirma que su identidad ha cambiado continuamente por el hecho de ser migrante. “Sólo una persona que nunca haya salido de su lugar de nacimiento y no haya sido expuesto a más de una comunidad de ideas y principios tendrá miedo de perder su identidad”, apunta la documentalista. Según Popa, el viejo continente evita definir la nacionalidad europea: “no queremos ver el derecho a trabajar y vivir en cualquier sitio de Europa como algo positivo”.

El fotógrafo italiano Piero Martinello muestra en su proyecto “Radicalia” los múltiples rostros de un hombre europeo que la sociedad del viejo continente esconde de forma constante.  Por otro lado, el trabajo del documentalista polonés Michal Iwanowski, “Clear of People“, pretende ser un “tributo silencioso a las personas que huyeron y que huyen en la actualidad de los conflictos en su búsqueda por la seguridad”, explica el fotógrafo en su página web.

“Nuevo periodiquismo” con Juan Valbuena

nuevo periodiquismo_ES

Dentro de la programación DOCfield>16, ofrecemos un curso de análisis y desarrollo de propuestas fotográficas en formato periódico: una apuesta editorial que prima la difusión del proyecto, así como la reflexión sobre el propio soporte y la evolución paralela de la prensa y la fotografía documental en los últimos años.

El objetivo del curso es explorar este formato para cada uno de los proyectos de las personas participantes, según el momento en el que cada propuesta se encuentre. Para ello, durante las tres horas que dura el taller se desarrollarán ideas concretas que optimicen las cualidades del soporte periódico en la fase de difusión: publicación, exposición, instalación…

Precio:
40€ para público general
20€ para socios de la Fundación Photographic Social Vision, The Folio Club y participantes del DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell.

Más información e inscripciones en info@docfieldbarcelona.org

PHREE es una editorial independiente especializada en fotografía documental, libros de viaje y álbumes de familia. Fue fundada por Juan Valbuena en 2012 y ha publicado una veintena de títulos que exploran con libertad diferentes formatos sobre papel (cajas, libros, fanzines, mapas, revistas y periódicos). Diferentes libros de PHREE han recibido en los últimos años nominaciones, premios y menciones en los festivales de fotografía más importantes del mundo: Aperture París-Photo, Kassel PhotoBook Fest, PhotoEspaña y Prix du Livre Arles

Natasha Christia asume la dirección artística de DOCfield>16

La comisaria, escritora y docente independiente trabaja ya bajo el tema Europe: Lost in Translation una propuesta de contenidos inéditos para la próxima edición del Festival de fotografía documental que se celebrará en primavera en Barcelona. “Es hora de hablar de nosotros, de la Europa actual, de quiénes somos y quiénes fuimos o lo que pretendimos, así como de lo que nos toca ser ahora y a lo que aspiramos.” De fondo, un cuestionamiento de la esencia ideológica del viejo continente y los valores fundamentales en los que se basa la coexistencia de países dentro de un contexto determinado por fronteras geográficas y culturales. En este sentido, el tema de la identidad y los valores vertebrará su propuesta con la idea de incluir autores emergentes, nacionales e internacionales, explorar géneros híbridos y contar en su selección con fotógrafos que hayan publicado libros y conocen el lenguaje editorial.

Christia (Atenas, 1976) entiende la fotografía desde una línea cercana a lo conceptual.Su investigación se centra en la reinvención de los relatos dominantes por medio de una lectura novedosa de las colecciones archivísticas, de la intersección de fotografía, cine y fotolibros, y del diálogo entre la fotografía de vanguardia del siglo XX y las manifestaciones contemporáneas. Para DOCfield>16 desarrollará un programa que incluya en buena medida exposiciones colectivas así como propuestas de calle, para reforzar el objetivo del festival de llegar al público general. “Me interesan las imágenes que generen dudas y preguntas, que reflejan la ambigüedad de la vida y huyen de lo categórico.”
© David Urbano

Entrevista con Tomas Van Houtryve: “Hay un gran rastro de nostalgia en la comunidad del fotoperiodismo”

El trabajo de Tomas Van Houtryve busca sacar a la palestra temas que normalmente eluden el ojo de la mente: aspectos de la guerra contemporánea y el Estado moderno, notables por su invisibilidad: aviones no tripulados, vigilancia electrónica, pruebas nucleares o ideología de la Guerra Fría. Profesionalmente, comenzó en  Associated Press en América Latina. “Mi experiencia en fotoperiodismo da cuenta de mis valores éticos, pero ya no me dedico a la recopilación de noticias. Más bien, mis proyectos suelen comenzar con una curiosidad molesta acerca de un tema y me atrapan a menudo por una obsesión para comprender, documentar y revelar ese tema a un público más amplio.”

En 2013 Tomas comenzó a trabajar en Blue Sky Days, un retrato de América a vista de dron. La serie, premiada con el World Press Photo y el 2015 ICP Infinity Award, entre otros, se inaugura como exposición mañana el miércoles 15 en Arts Santa Monica . El autor hablará en conferencia sobre el proyecto a partir de las 19h.

Por Laura González Palacios

¿El fotoperiodismo está en el aire?

Hay un gran rastro de nostalgia en la comunidad del fotoperiodismo, así que la incorporación del uso de drones ha sido más lenta que en la realización de películas y la industria del vídeo. Los drones son muy comunes para los videógrafos y espero que los fotógrafos también se pongan al día.

¿Cómo surgió la idea de este proyecto? 

Estaba preocupado por el secretismo que envolvía la guerra de los drones y durante años estuve buscando una manera de implicarme con el tema. En 2013, estuve trabajando en un encargo para National Geographic cuando me enviaron a un ingeniero con un dron que me ayudara a tomar una foto aérea. Las ideas se cruzaron y decidí utilizar la perspectiva de un pequeño dron para dedicarme a trabajar un tema más grande.

¿Cómo lo desarrollaste a nivel técnico?

Pasé meses modificando y haciendo pruebas de vuelo para mejorar mi habilidad con los drones y alcanzar mis propios estándares. Contraté también aI formador técnico del laboratorio de Sebastiao Salgado en París para transformar los archivos digitales del dron en negativos en blanco y negro de gran formato. Como resultado, he sido capaz de hacer copias analógicas enormes que revelan un nivel de detalle asombroso, a veces incluso escalofriante, desde un punto de vista aéreo.

¿Ese interés por lo analógico es signo de la nostalgia del fotoperiodista o más de la complejidad de nuestro tiempo donde combinan la última tecnología con prácticas tradicionales? 

Empecé utilizando este proceso para llegar a conseguir un nivel de detalle muy fino en copias grandes pero es cierto que me gusta que sea un puente entre la última tecnología y las prácticas tradicionales.

In Drones We Trust

Has mencionado en alguna ocasión que la conexión humana se pierde en el uso de drones y que se convierte en algo como jugar a un videojuego. ¿Te sentise un poco Gran Hermano mientras tomabas las fotografías?

Al tiempo de volar el dron siento que estoy en un punto resbaladizo entre documentar y espiar. No es la tecnología la que puede frenarte, solo tu moral personal y tu ética profesional.

¿Echaste de menos esa conexión directa cara a cara con la gente? En qué escala te sientes más cómodo trabajando?  

Sí, en realidad extrañé ese elemento mientras dirigía el dron. Afortunadamente continúo con otros proyectos fotográficos, en que estoy en un contacto más significativo con la gente. Me siento más cómodo trabajando con la conexión humana.

El Parlamento Europeo acaba de votar una ley sobre permisos para fotografiar monumentos artísticos y edificios en el espacio público. ¿Cómo explicas esta paradoja en un momento en el que cualquiera puede ser fotografiado mediante el uso de drones? 

A medida que nuestra sociedad aumenta su comunicación a través de las imágenes, lobbies y gobiernos están más al caso del poder visual. Necesitamos decidir democráticamente cómo regular ese poder. Estoy a favor de la defensa de derechos y libertades amplias para los ciudadanos, mientras se mantenga la transparencia y se revise el poder gubernamental. el registro histórico de abuso de poder por parte de los gobiernos en materias de espionaje y control sobre los ciudadanos es demasiado alarmante para ignorarlo.

¿Es Blue Sky Days una guerra contra la guerra de los drones?

No, no es una guerra. No estoy usando violencia. Estoy utilizando una expresión artística para explicar un tema que es relevante a nuestro tiempo.

¿Cómo afectan los premios a tu trabajo o tu vida?

El World Press Photo y el ICP Infinity Award me permite enseñar este proyecto a más audiencias. Justo esta semana, un museo de Estados Unidos ha pedido copias de esta serie para añadirlas a su colección permanente. Me gustaría que este trabajo formara parte de la tan necesaria conversación sobre la guerra de los drones y permaneciera como registro histórico.

In Drones We Trust