Archivo de la categoría: Sin categoría

TAJO: entre un punto A y un punto B

Tajo-entre un punto A y un punto B-DOCfield Barcelona

El viaje. Qué palabra tan amplia y cuántas preguntas genera. Nosotros decidimos cogerla y darle una vuelta. Ni mejor ni peor. Una vuelta a una tuerca, posiblemente floja, en nuestra cabeza.

No hemos sido los primeros en viajar en furgoneta. No hemos sido los primeros en viajar juntos. No hemos sido los primeros en recorrer el río Tajo. Quizás sí hemos sido los primeros en juntarlo todo al azar. O quizás ni eso.

¿Por qué viajamos? ¿Qué nos empuja a convertir una conversación cualquiera en un proyecto fotográfico? La fotografía genera locura, obsesión. Rompe relaciones, te ocupa la mente. Es una manera de ver la vida. Viajar es una manera de vivir también. Viajar fotografiando, por tanto, es una manera de vivir duplicada es de suponer. Pero, ¿y si le preguntamos a quien viaja por obligación? Nos mandará a freír espárragos, quizás de la huerta extremeña, eso sí.

Cuatro mentes fotográficas ocupan mucho espacio, así que el valor fundamental ha sido no comernos ese espacio, respetarnos nuestro aire, tan necesario para ir formando una visión del río más largo de la península.

Descubrimos un río maltratado, es cierto. Una población envejecida. Paisajes imposibles, tristes, arrasados por el maltrato al río. Pero qué hay de verdad en todo ello? Nuestro trabajo quizás ha sido decir que el río ya no existe. Pero eso no es cierto porque existe, está vivo, por más que ya casi nadie se acuerde de él.
Descubrimos una geografía humana entrañable, cambiante a cada kilómetro, a cada parada. Pueblos encajados en mitad de las montañas del Alto Tajo, o colocados por algún extraño pensador en mitad de la árida Extremadura. Recorremos los paisajes que inspiraron a Cela en La Alcarria, atravesamos la ciudad abandonada por Carlos V, terminamos en la mágica Lisboa.
No es igual quien vive a 44 kilómetros de distancia de aquél otro. Y a 44 más de otro cambia aún más. Y así sumamos 1038 kilómetros en los que influyen el clima, el río, el humor, la experiencia acumulada, la vida experimentada.

El viaje no ha terminado, ahora empieza lo más bonito. Aquí es donde se separan viajar y fotografiar. Viajamos y llegamos a un destino. Y nos volvemos. Pero la fotografía perpetúa ese viaje. Juntamos a los amigos y les regalamos sesiones eternas de nuestras imágenes. Eso haremos nosotros. Nos juntaremos y uniremos nuestra visión para invitaros a vosotros, amigos, a que viajeis con nosotros por el río. No queremos que sepáis si esta imagen es de este o de aquél. O de este otro. O del otro. Será una mirada, pero multiplicada por cuatro. Una operación matemática de resultado uno.
Un río. Una furgoneta. Una mirada. Un viaje.
De un punto A a un punto B.
Y en medio, el Tajo.

Roberto Feijoo, Eugeni Gay, Manu Mart y Mingo Venero

Fotografía: “Autorretrato de Agustín Herraiz. Fotógrafo de muchos años, aprendió fotografía por correo en los años 50 bajo el lema, aprender haciendo. Huerta Pelayo 29-05-2017″

DOCfield Barcelona viatja a la tardor

El festival DOCfield se celebrarà a partir de la seva edició 2017 durant els mesos d’octubre i novembre, una època de l’any més propícia per al seu desenvolupament per la naturalesa reflexiva, analítica i de profunditat dels seus continguts que probablement requereixen de més temps de consum. DOCfield va néixer amb la voluntat d’oferir al públic que valora la fotografia documental i el fotoperiodisme una programació més extensa de projectes de llarg recorregut i les versions senceres de reportatges importants d’actualitat. A més a més, amb les noves dates, DOCfield no competirà amb l’alta activitat cultural de la primavera i de l’estiu de Barcelona.

El festival es reformula en la seva cinquena edició i no tan sols canvia de dates, sinó que la seva direcció artística es assumida internament des de l’Àrea de Projectes de Photographic Social Vision. A la seva propera edició, DOCfield concentrarà els seus continguts al voltant del tema del viatge, en totes les seves formes i abordarà múltiples aspectes relacionats amb la mobilitat humana. La seva secció oficial estarà estructurada en una ruta principal d’exposicions que recorrerà l’eix central de la ciutat, a un costat i l’altre del Passeig de Gràcia i fins el de Les Rambles, des de l’Institut Français de Barcelona, passant per Palau Robert, la Universitat de Barcelona, el Fnac Triangle, el CCCB, el Centre Cívic Pati Llimona i l’Arts Santa Mònica, fins arribar al Museu Marítim de Barcelona que acollirà la mostra resultant de la 1ª BECA Photographic Social Vision de fotoperiodisme d’investigació. La Fundació també convida a afegir-se al programa a galeries, centres d’art i museus, escoles de fotografia i d’altres centres culturals que vulguin donar suport amb la seva programació, a la difusió conjunta de projectes sota un mateix tema. A més, el festival compta amb la col•laboració d’un grup d’experts en ciències socials per a la redacció del guió i una sèrie de nominadors especialistes en fotografia i narratives audiovisuals a nivell nacional i internacional.

Amb aquests canvis en la definició estratègica del festival, visitat l’any 2016 per quasi 140.000 persones, en un mes i mig a l’estiu; aquest any  DOCfield i el seu programa es veuran reforçats en el nombre de visites de públic general i també d’escoles i de públic educatiu. Tot això afavorirà l’objectiu de Photographic Social Vision de situar en el mapa nacional i internacional a la ciutat de Barcelona com a referent de continguts  culturals de qualitat en l’àmbit de la fotografia documental. El festival és possible des de fa cinc anys al suport de més de 100 empreses i entitats de gestió del sector cultural, entre els quals destaca l’ajut i complicitat de la Fundació Banc Sabadell i dels Laboratoris EGM, i el suport institucional de la Generalitat de Catalunya y de l’Ajuntament de Barcelona.

 

La fotógrafa Dragana Jurisic explora las consecuencias de la desintegración de Yugoslavia

La fotógrafa documentalista Dragana Jurisic nació en Slavonski Brod, Croacia (entonces Yugoslavia). En 2008, completó su maestría en Bellas Artes en la Universidad de Gales, Newport. Viviendo actualmente en Dublín (Irlanda), ha ganado varios premios y ha expuesto tanto en Irlanda como en el extranjero. Jurisic es la autora de “YU: The Lost Country”, trabajo que explora las consecuencias de la desintegración de Yugoslavia y que se podrá visitar hasta el 16 de junio en la Biblioteca Esquerra de l’Eixample Agustí Centelles.

¿Cómo viviste la guerra en Croacia?

La guerra empezó un domingo de septiembre de 1991. Tenía 16 años. Estaba empezando mi tercer año de secundaria. Estaba jugando con mis amigos al lado del río, que es una frontera natural entre Croacia y Bosnia. Ese día había un silencio inusual, no había nadie alrededor, cuando de pronto vimos a un grupo de hombres acercándose a nosotros. Eran policías, aunque iban vestidos de civiles. Nos dijeron que nos largáramos de allí inmediatamente, pero éramos jóvenes, un poco anarquistas y no les hicimos caso al principio, aunque finalmente volvimos a casa. Cuando íbamos de camino, recuerdo que uno de mis amigos dijo “este pueblo es muy aburrido… ojalá pasara algo emocionante”. Dos o tres horas después, estalló el conflicto. Soldados croatas nos enviaron al sótano porque iban a utilizar el tejado de mi casa para disparar a los del “Yugoslav Army Harrison” (fuerzas del ejército de Yugoslavia). Obviamente, los localizaron, así que el ejército yugoslavo dirigió misiles a nuestro apartamento y ardió en llamas. Nosotros escapamos antes de que eso pasara.

¿Cómo influenció esta guerra en tu carrera como fotógrafa?

Tres o cuatro días después de instalarnos en un hotel en el que vivimos unos seis meses, mi padre me compró una cámara para que pudiera darle sentido a todo lo que estaba pasando a mi alrededor, aunque la verdad es que no puedo encontrar muchos de los negativos de esa época, nos mudamos tantas veces… Aun y así, cuando fui a la Universidad de Rijeka (Croacia) a estudiar psicología, encontré un cuarto oscuro gigantesco en el campus que nadie utilizaba, así que empecé a revelar mis propias fotografías.

¿Qué te suponía vivir en Slavonski Brod, justo en medio de Serbia y Croacia?

Vivir en la frontera histórica entre el Este y el Oeste abre tu perspectiva hacia otras culturas. Los serbios, croatas y musulmanes de mi pequeño pueblo empezaron a volverse cada vez más nacionalistas: había muchísima tensión entre ellos. Pero como yo soy croata por parte de padre y serbia por parte de madre, pude ver la manipulación informativa durante el conflicto en las dos partes. Durante la guerra no hay verdadero periodismo, sólo hay propaganda, y eso es aterrador.

¿En el curso de  “YU: The Lost Country”, donde tuviste más problemas?

En Kosovo. Mi primer nombre es muy serbio y tengo un pasaporte de Croacia, por lo que en la parte serbia tenía problemas porque tenía pasaporte de Croacia, y en la parte croata me rechazaban por tener un nombre serbio. Me sentía muy vulnerable: salía a cualquier lado y tenía un cuerpo policial con pistolas esperándome.  Me sentía constantemente amenazada y vigilada.

¿Qué opinas del ascenso del nacionalismo en Europa?

Cuestiono mucho el nacionalismo porque he visto el daño que ha causado. El nacionalismo siempre asevera la superioridad de un colectivo frente a otro. Por ejemplo, los croatas se creen superiores a los demás, más occidentales, más civilizados, menos otomanos. El nacionalismo es una muy buena herramienta para controlar a las masas. Desde que nacemos, nos enseñan que nuestras raíces son muy importantes, y es precisamente eso lo que quiero cuestionar. Los humanos no somos árboles… ¿de verdad necesitamos raíces?

¿Europa quiere enfrentarse a su pasado?

En Croacia, algunas personas intentan lidiar con el sentido de la responsabilidad respecto a lo que hicieron a los musulmanes y a los serbios civiles durante la guerra, atrocidades que nunca han salido a la luz hasta ahora. Me hubiese gustado ver el modelo que implementaron en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial: es un país que ha remarcado esta conciencia de culpabilidad para que generación tras generación recuerden lo que hicieron y así evitar que volviese a suceder. En España, en cambio, he visto que hay una gran aversión a recordar todo lo que sucedió durante al época del franquismo, y eso es una pena. Si no te enfrentas con ella, la historia empezará a repetirse por si misma.

¿Te fías de la historia?

He visto como la historia contemporánea ha sido reescrita de manera muy efectiva y en un espacio muy corto de tiempo. Eso me hace sospechar de todo. De todas formas, creo en las historias personales, creo que podemos aprender muchas más cosas sobre la humanidad observándolas.

Concurso #MetroUcraïna con Misha Pedan

La exposición “M” de Misha Pedan, producida por Laboratoris Color EGM para #docfield16 y que se puede visitar en el Espai Mercè Sala de TMB, es una crónica poética de la República Socialista Soviética de Ucrania. Todas las fotografías fueron tomadas por el autor clandestinamente durante sus viajes en el metro de Járkov entre 1985 y 1986. Cada día, Pedan viajaba durante 45 minutos a la ciudad y luego de vuelta, pasando unas mil horas en el metro. Estas son las personas que encontró.

Con motivo del festival, el autor propone a los viajeros del metro de Barcelona que se desplacen en el tiempo y se conviertan ahora en pasajeros de #MetroUcraïna. ¡Comparte tu foto en las redes sociales como pasajero sobre las imágenes expuestas en el Espai Mercè Sala o los vinilos de diferentes paradas de metro, y gana el libro del proyecto firmado por Misha Pedan, que ha sido finalista de PHOTOESPAÑA Best Photography Book Award! La entrega del libro se hará en la clausura del festival, el martes 19 de julio a las 19:00 en Arts Santa Mònica.

Convocatoria cerrada:

> Facebook: publica tu foto en el evento del concurso con el hashtag #MetroUcraïna y compártela en tu muro.

> Twitter: publica tu foto con el hashtag #MetroUcraïna mencionando @docfieldbcn @EGMLabo y @tmb_barcelona

> Instagram: publica tu foto con el hashtag #MetroUcraïna mencionando @docfieldbcn

 

 

Ganador del Concurso:

La fotografía hecha por Ricard Martínez, ha sido la escogida por el autor de la exposición “M”, el fotógrafo Misha Pedan.

¡Desde el equipo organizador de DOCfield. Festival fotografia documental Barcelona te damos la enhorabuena Ricard Martínez!

Gracias también a todos los participantes.

YU – The Lost Country

Entrevista con Dragana Jurisic, YU – The Lost Country

¿Cómo fue tu vida durante la guerra en Croacia?

La guerra empezó un domingo, en septiembre de 1991. Tenía 16 años. Yo estaba empezando mi tercer año de secundaria. Mis amigos y yo estábamos caminando por el río, que es una frontera natural entre Croacia y Bosnia. Ese día era inusualmente tranquilo, no había nadie alrededor, cuando de repente vimos a un grupo de hombres que se acercaban. Eran militares, aunque iban vestidos de civiles. Ellos vinieron y nos dijeron que saliéramos de inmediato, pero éramos jóvenes y anarquistas, así que al principio nos quedamos, pero al final volvimos a casa. De regreso a nuestros hogares, recuerdo a uno de mis amigos diciendo: “esta ciudad es muy aburrida … ojalá pase algo interesante.” Dos o tres horas más tarde, estalló el conflicto. Soldados croatas nos enviaron al sótano porque se iban a utilizar el balcón de mi casa para disparar al Ejército Yugoslavo. Obviamente, fueron vistos, por lo que el ejército yugoslavo lanzó misiles termo-acumulativos a nuestro apartamento y lo quemó. Nos escapamos antes de que esto pasara.

¿Cómo influyó la guerra en tu carrera como fotoperiodista?

Tres o cuatro días después de instalarnos en un hotel en el que vivimos durante unos seis meses como refugiados, mi padre me compró una cámara para que pudiera dar sentido a lo que estaba ocurriendo a mi alrededor, pero la verdad es que no soy capaz de encontrar muchos de los negativos de esa época, nos mudamos tantas veces … Aún así, cuando fui a la Universidad de Rijeka (Croacia) a estudiar psicología, me encontraron una habitación oscura en un campus que nadie usa, así que empecé a revelar mis propias películas.

¿Qué te suponía vivir en Slavonski Brod, justo en medio de Serbia y Croacia?

Vivir en la frontera histórica entre el Este y el Oeste abre tu perspectiva hacia otras culturas. Los serbios, croatas y musulmanes de mi pequeño pueblo empezaron a volverse cada vez más nacionalistas: había mucha tensión. Yo soy croata por parte de padre y serbia por parte de madre, así que pude ver la manipulación informativa durante el conflicto por ambas partes. Durante la guerra no hay verdadero periodismo, sólo hay propaganda, y eso es aterrador.

¿En el curso de “YU: The Lost Country”, donde tuviste más problemas?

En Kosovo. Mi primer nombre es muy serbio y tengo un pasaporte de Croacia, por lo que en la parte serbia tenía problemas porque tenía pasaporte de Croacia, y en la parte de Albania me rechazaban por tener un nombre serbio. Me sentía muy vulnerable: salía a cualquier lado y tenía un cuerpo policial que con pistolas esperándome, te sentías constantemente amenazada y vigilada.

¿Qué opinas del ascenso del nacionalismo en Europa?

Cuestiono mucho el nacionalismo porqué he visto el daño que ha causado.  El nacionalismo reafirma la superioridad de un colectivo frente a otro. Por ejemplo, los croatas se creen superiores a los demás, más occidentales, más civilizados, menos otomanos. Todo empezó con un argumento económico, y luego promovieron el discurso defendiendo que ellos eran mejores que el resto: el nacionalismo es una herramienta para controlar a las masas. Desde el principio nos enseñan que nuestras raíces son muy importantes, y es precisamente eso lo que quiero cuestionar. No somos árboles – ¿realmente necesitamos raíces?

¿Europa quiere recordar su pasado?

En Croacia, algunas personas intentan lidiar con el sentido de las responsabilidad respecto a lo que hicieron a los musulmanes y a los civiles serbios durante la guerra, atrocidades que nunca han visto la luz del día. Me hubiese gustado ver el modelo que empleó Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Concienciar realmente a la gente con un sentimiento de culpa para que las próximas generaciones puedan entender lo que sucedió y asuman la responsabilidad de que nunca más vuelva a pasar. En España, en cambio, he visto que hay una gran aversión a recordar todo lo que sucedió durante al época del franquismo. Si no te encaras con ello, la historia empieza a repetirse por si misma.

¿Te fías de la historia?
He visto como la historia contemporánea ha sido reescrita de manera muy efectiva y en un espacio muy corto de tiempo. Eso me hace sospechar sobre todo. Yo creo en las historias personales, y creo que podemos aprender mucho más de la humanidad a partir de ellas.

Alessandro Penso, testigo de la crisis de refugiados en Lesbos

Por Paula Ericsson

Alessandro Penso, fotoperiodista italiano ganador del premio en la categoría ‘General News’ de World Press Photo 2014, ha trabajado la migración en Malta, España y Melilla, Calais, Grecia y Bulgaria, siempre con el objetivo de mostrar la “verdadera cara” del viejo continente: “no me centro en el éxodo, quiero mostrar que las historias de las personas que fotografío han pasado en Europa”.

Alessandro Penso recuerda las restricciones que tuvo cuando trabajaba en Lesbos, imágenes que podremos ver en la exposición que presenta en DOCfield>16: “la policía me hacía esperar en el coche, me expulsaban de la playa aun y estar en una zona pública”. Por otro lado, el fotoperiodista lamenta que algunos miembros de la policía costera destrozaban los barcos que llegaban a la playa, dejando morir a las personas que viajaban en ellas.

Historias de Lesbos

“Lesbos, una isla que forma parte de la vida europea, se ha visto rodeada por la tragedia”, afirma el fotoperiodista. “Cuando estaba trabajando en la isla griega junto con el fotoperiodista Santi Palacios, vimos que una de las parejas que llegaban a la costa estaba llorando: el hombre se pagaba a si mismo y la mujer permanecía en silencio. Los dos nos miramos y nos acercamos a hablar con ellos, y aunque no les entendíamos – eran de Afganistán-, comprendimos que habían perdido a su hijo en el mar”.

El fotoperiodista ganador Magnum Foundation Emergency Found señala que uno de los principales problemas en Europa es la regulación de Dublín, y apunta que el 99,5% de las solicitudes de asilo en Grecia fueron denegadas durante el 2011, lo que provocaba que muchas personas acabaran en Centros de Internamiento de extranjeros (CIE): “Grecia era el único país que retenía 24 meses a los migrantes, frente a la normativa europea, que ponía los 18 meses como tiempo límite”.

Aun y así, Penso recuerda que con la entrada de Tspiras en el gobierno el año 2015 se cerraron algunos centros de Internamiento y empezaron a dejar pasar a todos los refugiados. Según el fotoperiodista ganador de Photo Story of the Year Time Magazine, ese cambio “fue un reto del gobierno griego hacia la UE para que vieran la importancia del país heleno en la migración”.

El fotoperiodista apunta que hasta el mes de octubre nadie ayudaba a los migrantes que llegaban al norte de Lesbos, la zona de mayor afluencia migratoria de la isla. El fotógrafo relata que los migrantes  tenían que caminar 50 km hasta la capital – un trayecto de dos o tres días- para solicitar los papeles en el puerto, donde los policías “decidían si tramitarían o no su solicitud de asilo”.

Europa, ciega ante la crisis migratoria

Asimismo, Alessandro Penso explica que los medios de comunicación se centran en el proceso migratorio, lo que ha provocado una pérdida de empatía por parte de la ciudadanía: “ya no pensamos qué implica huir de una guerra, ni qué han perdido en el camino, ni lo que necesitan ahora”. Por otro lado, Penso subraya que los sirios se han organizado, han exigido sus derechos y han recordado a las instituciones que no son ni animales ni turistas, sino que personas que huyen de una guerra. “Los sirios nos han dado una lección de democracia”, afirma el fotoperiodista.

Penso lamenta que la crisis de refugiados ha sido la mejor oportunidad para que los partidos nacionalistas, vinculados a la extrema derecha y a un discurso xenófobo, tomaran el poder: “dicen que los refugiados nos van a invadir cuando sólo suponen el 0,3% de la población europea”. El fotoperiodista opina que el discurso del miedo “es la mejor manera de convencer a la gente, ya que elimina la capacidad de pensar”.

ZONA de Fábio Cunha gana el DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell

El jurado de esta tercera edición del DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell falló ayer el premio que recae sobre el proyecto ZONA de Fábio Cunha por resolver conceptual y formalmente con coherencia el relato sobre las consecuencias de la burbuja inmobiliaria a modo de investigación e informe visual sobre el postconflicto urbanístico. ZONA es una doc-ficción que analiza las consecuencias de una crisis. Reunidos en Aclam Foto, colaborador del festival y #photolover16, Ana Ramírez, Astrid Stavro, Juan Valbuena, Anna Pahissa y Montse Puig, deliberaron durante el día de ayer y evaluaron todas las maquetas participantes, seleccionando 20 de las 76 participantes entre los que eligieron el proyecto ganador y concedieron tres menciones especiales a los libros: I love my wife, de Dieter De Lathauwer, La Picnolepsiade Tshombé, de Gloria Oyarzabal y How to Fly, de Pedro Guimarães. La entrega del premio se celebra el próximo 2 de junio en The Folio Club a las 19:00.

Además, otros 16 proyectos quedaron como finalistas del certamen y participarán en la exposición que se podrá visitar del 2 de junio al 25 de julio en The Folio Club. Estos son: Makuake, de Claire Cocano, Safari, de Elena Almagro, II Libro del Comando, de Francesco Amorosino, New Town, de Jaeuk Lee, Land- on the brink of some formidably complex matter, de Laura Van Severen, Colección animal, de Luisa Monleón, Vera y Victoria, de Mar Sáez, Williamsburg: A place I once called home, de Mara Catalán, Dear Japanese, de Miyuki Okuyama, La Frontière, de Nathalie Déposé, Hello and Welcome to Paris, de Nicola Mikov, Miracle Baby, de Rocío de Alba, Zato, de Sergey Novikov, De Hierro, de Severine Sajous, Je vous salue Marie, de Stephanie_Bonn y Holy days, de Toni Amengual.

Echa aquí un vistazo al álbum de fotos de la sesión.

Ana Ramírez es licenciada en Publicidad y RR.PP con máster en Gestión Cultural. A lo largo de su carrera ha estado en relación con varias iniciativas y proyectos creativos donde ha formado parte de las distintas fases de producción de los mismos. Actualmente es responsable de comunicación y gestiona los proyectos expositivos en The Folio Club.

Astrid Stavro es graduada por Central Saint Martins College of Art & Design y The Royal College of Art. Tras poner en marcha su propio estudio durante 10 años, cofundó la agencia de diseño Atlas. Stavro es reconocida internacionalmente por sus diseños característicos con especial atención a la tipografía y la artesanía. Escribe en publicaciones internacionales sobre diseño, dirige la revista Elephant y es miembro de AGI (Alliance Graphique Internationale).

Juan Valbuena es fotógrafo fundador de la agencia NOPHOTO, director de la editorial independiente PHREE y profesor-coordinador del Master Internacional de Fotografía Contemporánea y Proyectos Personales de la escuela EFTI. Sus proyectos personales tienen que ver con el viaje y la memoria, con una especial aproximación a la relación entre el ser humano, la fotografía y el territorio. Adicionalmente ha desarrollado proyectos profesionales para marcas, entidades e instituciones públicas y privadas.

Anna Pahissa es licenciada en Historia del Arte y ha trabajado durante años en el ámbito del arte contemporáneo. En el 2011 funda múltiplos, proyecto de difusión y distribución de publicaciones de artista que cuenta con un espacio en Barcelona desde el que desarrolla su actividad como librería, distribuidora y oficina de proyectos vinculados a la edición en el arte. Tanto el espacio como el catálogo de múltiplos acogen trabajos y contenidos de artistas actuales tanto a nivel nacional como internacional.

Montse Puig es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona con estudios de Fotografía en el Institut d’Estudis Fotográfics de Catalunya y formación en varios talleres de fotógrafos como Eduardo Momeñe, José Manuel Navia y Pablo Ortiz Monasterio, entre otros. Su experiencia profesional ha estado siempre ligada, directa o indirectamente, a la fotografía. Durante cinco años fue colaboradora del departamento de Imágenes del Arxiu Nacional de Catalunya. Fascinada desde siempre por los libros, y después de trabajar durante 13 años en una gran editorial (RBA), en 2012 funda Ediciones Anómalas.

 

El hombre europeo

Inspirado en el libro homónimo de Jorge Semprún, el primer capítulo de “Europe: Lost in Translation” apela a la noción de la identidad europea. El auge de la extrema derecha en Europa, acompañado de un crecimiento de la islamofobia y el racismo, ponen en duda los principios del continente en cuanto a los derechos humanos. Después de un siglo XX inundado de conflictos, que elevaron el discurso del odio hasta un genocidio de 6 millones de personas, parece que el hombre europeo del siglo XXI no ha aprendido del pasado.

¿Quién tiene derecho a ser europeo? ¿Tenemos que repetir nuestra historia para entender el presente? La exposición que inaugura el Festival de Fotografía Documental DOCfield>16 contará con las obras de los fotógrafos y fotógrafas Michal Iwanowski, France Keyser, Piero Martinello y Dana Popa con la finalidad de generar más preguntas y abrir el debate sobre lo que supone ser europeo hoy en día.

La fotografía de la francesa de la agencia Myop, France Keyser, reflexiona sobre la integración del Islam en Europa. Keyser subraya que los ciudadanos europeos deben entender que los países han cambiado y que las religiones ya no están conectadas a una sola cultura : “podemos ser europeos y musulmanes, europeos y cristianos, europeos y budistas…. deberíamos aprovecharnos de las ventajas que nos da la convivencia entre culturas”.

La fotógrafa documental rumana, Dana Popa, desarrolla su trabajo en Europa del Este y el Reino Unido, y afirma que su identidad ha cambiado continuamente por el hecho de ser migrante. “Sólo una persona que nunca haya salido de su lugar de nacimiento y no haya sido expuesto a más de una comunidad de ideas y principios tendrá miedo de perder su identidad”, apunta la documentalista. Según Popa, el viejo continente evita definir la nacionalidad europea: “no queremos ver el derecho a trabajar y vivir en cualquier sitio de Europa como algo positivo”.

El fotógrafo italiano Piero Martinello muestra en su proyecto “Radicalia” los múltiples rostros de un hombre europeo que la sociedad del viejo continente esconde de forma constante.  Por otro lado, el trabajo del documentalista polonés Michal Iwanowski, “Clear of People“, pretende ser un “tributo silencioso a las personas que huyeron y que huyen en la actualidad de los conflictos en su búsqueda por la seguridad”, explica el fotógrafo en su página web.

“Nuevo periodiquismo” con Juan Valbuena

nuevo periodiquismo_ES

Dentro de la programación DOCfield>16, ofrecemos un curso de análisis y desarrollo de propuestas fotográficas en formato periódico: una apuesta editorial que prima la difusión del proyecto, así como la reflexión sobre el propio soporte y la evolución paralela de la prensa y la fotografía documental en los últimos años.

El objetivo del curso es explorar este formato para cada uno de los proyectos de las personas participantes, según el momento en el que cada propuesta se encuentre. Para ello, durante las tres horas que dura el taller se desarrollarán ideas concretas que optimicen las cualidades del soporte periódico en la fase de difusión: publicación, exposición, instalación…

Precio:
40€ para público general
20€ para socios de la Fundación Photographic Social Vision, The Folio Club y participantes del DOCfield Dummy Award Fundación Banco Sabadell.

Más información e inscripciones en info@docfieldbarcelona.org

PHREE es una editorial independiente especializada en fotografía documental, libros de viaje y álbumes de familia. Fue fundada por Juan Valbuena en 2012 y ha publicado una veintena de títulos que exploran con libertad diferentes formatos sobre papel (cajas, libros, fanzines, mapas, revistas y periódicos). Diferentes libros de PHREE han recibido en los últimos años nominaciones, premios y menciones en los festivales de fotografía más importantes del mundo: Aperture París-Photo, Kassel PhotoBook Fest, PhotoEspaña y Prix du Livre Arles

Natasha Christia asume la dirección artística de DOCfield>16

La comisaria, escritora y docente independiente trabaja ya bajo el tema Europe: Lost in Translation una propuesta de contenidos inéditos para la próxima edición del Festival de fotografía documental que se celebrará en primavera en Barcelona. “Es hora de hablar de nosotros, de la Europa actual, de quiénes somos y quiénes fuimos o lo que pretendimos, así como de lo que nos toca ser ahora y a lo que aspiramos.” De fondo, un cuestionamiento de la esencia ideológica del viejo continente y los valores fundamentales en los que se basa la coexistencia de países dentro de un contexto determinado por fronteras geográficas y culturales. En este sentido, el tema de la identidad y los valores vertebrará su propuesta con la idea de incluir autores emergentes, nacionales e internacionales, explorar géneros híbridos y contar en su selección con fotógrafos que hayan publicado libros y conocen el lenguaje editorial.

Christia (Atenas, 1976) entiende la fotografía desde una línea cercana a lo conceptual.Su investigación se centra en la reinvención de los relatos dominantes por medio de una lectura novedosa de las colecciones archivísticas, de la intersección de fotografía, cine y fotolibros, y del diálogo entre la fotografía de vanguardia del siglo XX y las manifestaciones contemporáneas. Para DOCfield>16 desarrollará un programa que incluya en buena medida exposiciones colectivas así como propuestas de calle, para reforzar el objetivo del festival de llegar al público general. “Me interesan las imágenes que generen dudas y preguntas, que reflejan la ambigüedad de la vida y huyen de lo categórico.”
© David Urbano