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Taller de fotografía participativa con adolescentes – “Yes, we love”

Gracias al apoyo de  FUJIFILM durante esta edición del festival de fotografía documental DOCfield Barcelona hemos podido llevar a cabo el taller fotográfico y lúdico para adolescentes “Yes, we love”.

Un taller que propone una experiencia fotográfica participativa para reflexionar sobre nuestros vínculos afectivos, en la era de la imagen digital efímera junto a estos adolescentes hemos hecho una parada para representar la familia, tanto biológica como elegida, mediante la creación de álbum familiar impreso.

¡Gracias a los participantes, a Wonderphotoshop y a Fujifilm!

 

      

Entrevista a Heba Khamis: El planchado de senos, una práctica que protege a las niñas en Camerún

¿Qué es el planchado de senos?

El planchado de senos es una práctica extendida en Camerún, las madres planchan los pechos de sus hijas para tratar de que no les crezcan y protegerlas así de matrimonios en la adolescencia, violencia sexual o violaciones. A su vez existe la creencia de que los pechos pequeños son más bonitos.

¿De qué manera descubriste la práctica del planchado de senos?

Después de un voluntariado en Uganda no sabía muy bien que hacer. Estaba buscando algún proyecto al que documentar. Al navegar en redes y en internet encontré un artículo sobre la práctica con fecha de octubre 2016. Me llamo mucho la atención. Empecé a investigar y me di cuenta que no existía ningún reportaje fotográfico sobre el tema.

A pesar de ser muy antigua, esta práctica se mantuvo en secreto hasta el 2006 en el que se descubrió por primera vez.

En el 2008 aparecen las primeras cifras según las cuales el 25% de las jóvenes se enfrentan a esta práctica.

¿Por qué te interesó?

Cuando empecé a investigar solo encontré documentación escrita, así que vi que podía haber un tema interesante a tratar. Es un tema difícil porque es una práctica secreta y se esconde, a su vez existe una ley que pena con cárcel esta práctica

Inicié el proyecto con la intención de denunciar, pero a la vez sentía mucha curiosidad por la práctica, en el desarrollo del proyecto me di cuenta de que nadie hablaba de amor en el contexto de esta práctica cuando se trata de un ingrediente fundamental para entenderla.

¿En qué se relaciona este proyecto con el Amor?

Este es un proyecto sobre maternidad, amor y vínculo.

Hay que pensar en la realidad de estas mujeres, que viven en el campo y muchas veces necesitan hacer kilómetros en entornos solitarios. Si entendemos su realidad sin estigmas y etiquetas veremos que hay un acto de protección y amor.

De hecho existen muchas niñas que piden a sus madres recibir el planchado de senos.

¿Son prácticas legales?

No existe una ley específica sobre esta práctica.

A finales de 2016 se firmó una ley en contra de la violencia de género, dentro de lo cual está incluido el planchado de pechos. Según esta ley si se descubre una madre haciendo la práctica irá a la cárcel. La primera dama de Camerún está totalmente en contra de la práctica y lleva una campaña.

Los libros de biología en las escuelas también hablan de esta práctica como algo negativo.

En general en las ciudades nadie lo práctica, es en los pueblos, en el campo donde se práctica de forma más activa. Sobre todo porque hay muchas zonas desprotegidas donde es difícil controlar lo que pasa.

¿Existe una motivación más allá de documentar la práctica?

Con este proyecto quiero ofrecer una reflexión vinculada al juicio de valores que hacemos si miramos  a través de un filtro occidental. Dejar de juzgar e intentar entender.

Mientras más avanzo en este proyecto, más entiendo por qué las mujeres lo hacen. Al mirar con más empatía esta práctica descubres amor, protección, madres que se preocupan y cuidan de sus hijas como emoción básica del ser humano.

Con este proyecto quiero generar un puente entre culturas que invite a huir del juicio fácil ya que el contexto en el que viven estas mujeres es seguramente diferente al del posible espectador: la práctica de planchado de senos las protege de una realidad externa sobre la que no tienen ningún control.

¿Cómo te afectó personalmente el tema?

En el momento de realizar el reportaje mantienes la cabeza fría. Es después que me he sentido afectada. Empecé a pensar en mis propios pechos y cuerpo de otra manera. Incluso me he llegado a replantear la relación con mi cuerpo y con mi madre.

He visto cosas extremas durante este proyecto. Madres que protegen a sus hijas dañándolas. He descubierto que se puede hacer cosas por el bien de otro, que duelen, sin mala intención.

 

Si quieres saber más sobre la exposición “Belleza prohibida” puedes venir a nuestras visitas guiadas lo sábados en Centre Cívic Pati Llimona. Reserva tu plaza aquí.

 

 

Ganadora del DOCfield Dummy Award Fundació Banc Sabadell

Lucía Gómez Meca con su maqueta “Gómez” ha sido la ganadora de la V edición del premio.

Lucía hacía 8 años que no sabía nada de su padre. Tecleó su nombre y dos apellidos en Facebook y le encontró. En ese momento comienza una historia que ha documentado fotográficamente.

En esta edición el jurado, que ha sido formado por Pepe Font de Mora de Foto Colectania, Marion Durand, Photo Editor, Juan Valbuena de Phree y Alberto Salván de Tres Tipos Gráficos, ha decidido establecer tres menciones especiales a otras tres finalistas:

  • Anna Galí, “Time on Quaaludes and Red Wine”
  • Valentina Sestieri, “Susy nuda”
  • Natalia Leiva, “Miénteme, dime que me quieres”

La maqueta ganadora así como las finalistas estarán expuestas en Foto Colectania hasta el 9 de diciembre de 2018.

Queremos agradecer a todos los que han hecho posible un año más el DOCfield Dummy Award Fundació Banc Sabadell:

* Fundación Banc Sabadell por su apoyo edición tras edición.
* Foto Colectania por acoger la exposición de las maquetas finalistas.
* Phree por co-editar y distribuir la maqueta ganadora.
* Fundación Estrella Damm por ofrecernos las cervezas para el brindis.

 

Entrevista a César Dezfuli por Paula Ericsson.

Poniendo rostro a los números del Mediterráneo.

Entrevista a César Dezfuli por Paula Ericsson.

César Dezfuli (Madrid-1991) es un fotoperiodista interesado en las realidades sociales y culturales, y ha trabajado en múltiples medios de comunicación, entre ellos The Guardian, The Atlantic, El Pais, Eldiario.es, El Periódico, BBC, Deutsche Welle TV, Antena 3, TVE, La Sexta y Cadena SER.

Su último trabajo, «Passengers», arranca en el 2016 cuando tiene la oportunidad de estar en la nave «Iuventa», un barco de salvamento marítimo fruto de la inciativa de unos chicos alemanes. A través de retratos frontales, que tienen como únicos protagonistas a los 118 pasajeros de esa barca y el Mar Mediterráneo, Dezfuli nos acerca a las realidades de personas que normalmente sólo son cifras en los titulares.

¿Cuándo nace la idea de tu proyecto? ¿Qué te hace empezarlo?

Empiezo en 2016, cuando tengo la oportunidad de estar en el barco «Iuventa», que es un proyecto de un chico de 19 años que mediante campaña de crowfounding consigue comprar una embarcación y crear la ONG Jugend Rettet para hacer salvamento marítimo en el Mediterráneo.

Una vez que estuve allí, veo que todos los días se reportan a las autoridades marítimas italianas el número de personas, que son los que se publican en la prensa. Fue allí cuando decidí que lo que tenía que hacer era empezar a romper esas cifras y ponerle rostro los números que se reportaban cada día. Pensé que fotografiar a todas las personas rescatadas que estaban en la embarcación y ponerles nombre ya era una primera manera de romper esas cifras y ponerles rostros.

¿Fuiste varios días?

Estuve tres semanas a bordo. Al principio me tomó mi tiempo ver cómo y dónde hacer las fotografías. Después de varios días durante un rescate, muy temprano por la mañana busqué a dos personas que hablaran inglés y lenguas locales para que me pudieran traducir. Les expliqué el proyecto que quería hacer, que era periodista y que quería fotografiarles a todos. Ellos me ayudaron a traducir mis preguntas y fotografié, una por una, a las 118 personas que estaban en esta barca. Meses después, intenté volver a fotografiarlos en sus países de acogida.

¿A los 118?

Ese es el objetivo. Ya he localizado a 93 de las personas que estaban en la barca, que están en Alemania, Francia, Italia, España, Bélgica, Suiza.

¿Te dieron sus teléfonos, o sólo sus nombres y apellidos y a partir de aquí has tenido que buscarte la vida?

Tenía únicamente nombre y apellidos, el país y la edad. Ellos estaban en el barco unas tres o cuatro horas, porque el «Iuventa» sólo hacía el primer rescate. Una vez estabilizados, se les desplazaba a otro barco, que era el que los llevaba a Italia. Eso implica que tuve que fotografiar a todos en dos horas, lo que supone unos dos minutos por retrato. Una persona me estuvo ayudando a apuntar los completos, y a partir de esa información les busqué en Facebook. Así  es como los localicé a uno de ellos un año después.

¿Por qué te centras en el Mediterráneo?

Antes había estado trabajando en los Balcanes en el 2015-2016, centrándome en Serbia, porque era y es la frontera con la Unión Europea (UE).

Cuando tuve acceso al Mediterráneo empecé a darme cuenta de que, a nivel visual, lo que está ocurriendo en el Mediterráneo es atractivo. Por mucho que sea una palabra dura, es muy fácil conseguir un material fuerte en ese contexto.

Lo que está ocurriendo es una barbarie y tiene un impacto visual muy fuerte. El problema es que ese impacto visual hace que no entendamos del todo lo que está ocurriendo allí.

Hay un exceso de información del Mediterráneo y una absoluta falta de datos sobre lo que ocurre antes de llegar a él, sobre el porqué de la migración.

  

¿Qué diferencias ves en los retratos que haces en el rescate y las que haces después de dos años?

En el momento que les fotografío en la embarcación, yo veo personas que acaban de ser rescatadas del mar y pienso que su cara de cansancio es por haber estado horas en el mar. A medida que voy entendiendo su historia, a medida que voy conociendo lo que está ocurriendo en Libia, me doy cuenta de que son retratos de personas que acaban de sobrevivir meses o años atrapados en un conflicto que no le corresponde y del que han acabado siendo víctimas. Es en ese momento en el que me doy cuenta de que era incluso superficial pensar que esas personas tenían aquellas caras por estas siete horas en el Mediterráneo.

¿A cuántos has fotografiado?

Ahora mismo tengo 22 fotografiados. A la hora de hacer una comparativa entre el primer rostro y el segundo, lo que quiero mostrar no es únicamente «el buenismo europeo», sino que estar en un contexto de paz hace que vuelvan a ser ellos mismos. En Libia han sido completamente anulados como personas, por lo que es muy probable que ese rostro que se ve en Europa sea muy parecido al que tenían antes de salir de su país de origen. De hecho, ahora estoy trabajando en un libro con estos retratos, y quiero que sea una puerta de entrada para hablar de Libia.

¿Qué efectos tienen las políticas de acogida de Europa?

Ellos no acaban de entender las políticas de acogida. Su principal choque es la burocracia ya que no entienden su funcionamiento. Cuando llegan no existe ninguna pedagogía que les explique cómo funciona Europa. Es un sistema muy diferente al suyo, donde necesitas un documento para absolutamente todo, y el principal documento es el que te hace legal, que es o bien una tarjeta de residencia o una tarjeta de refugiado, que es lo que te da acceso al resto de documentos necesarios para vivir. Al final se acaban adaptando y acaban entendiendo, pero claro, cuanto más se trabaje el proceso de integración, más rápido será ese proceso y más rápida será su integración.

¿Qué efectos tienen las políticas de acogida de Europa?

Ellos No acaban de entender las políticas de acogida. Su principal choque es la burocracia ya que no entienden su funcionamiento. Cuando llegan no existe ninguna pedagogía que les explique cómo funciona Europa. Es un sistema muy diferente al suyo, donde necesitas un documento para absolutamente todo, y el principal documento es el que te hace legal, que es o bien una tarjeta de residencia o una tarjeta de refugiado, que es lo que te da acceso al resto de documentos necesarios para vivir. Al final se acaban adaptando y acaban entendiendo, pero claro, cuanto más se trabaje el proceso de integración, más rápido será ese proceso y más rápida será su integración.

Ganaste el primer premio de la décima edición del Taylor Wessing Photographic Portrait Prize de la National Portrait Gallery, por el retrato de uno de los 118 chicos que fotografiaste, Amadou.”Creo que el retrato de Amadou destaca por las emociones que transmite”, tales como “miedo, desconfianza e incertidumbre, así como determinación y fuerza”, dijiste en una entrevista

Amadou representa a todos aquellos migrantes que llegan a Europa: Intentar juzgarles a través de ese retrato de ese momento creo que me parecería incorrecto. Existe todo un momento anterior al Mediterráneo: la migración los ha llevado a situaciones extremas, como por ejemplo, campos de tortura en Líbia. Están apagados, enfadados, tienen miedo a hablar, comportarse, porque todo tiene consecuencias, algunas pueden suponer incluso la muerte. Esas miradas son de desconfianza y de horror porque siguen sin entender donde han llegado y qué va a suceder después.

Existe un contexto previo al salvamento que en muchas ocasiones se obvia, se desconoce.

¿Hacer fotografías desde el afecto une más al fotografiado y al público?

Lo que creo es que el periodismo de actualidad es importante, pero debe estar complementado con ese periodismo de profundidad que sea el que al final explique las cosas, y esa es un poco la línea por la que yo estoy apostando. Puedes explicar todo lo que pasa en el mundo de un momento para otro, pero si no lo contextualizas, si no explicas por qué está pasando, al final estamos cayendo en una superficialidad que no nos lleva a ninguna parte. Es evidente que cuando más trabajo y profundidad haya de un tema concreto, más empatía va a haber con el público que lo lea porque al final es eso, les estás dando una información mucho más cercana y que les va a ayudar a hacerlo mejor.

 

César Dezfuli compartirá su experiencia como testimonio de la crisis migratoria en el Mediterráneo el miércoles 14 de noviembre a 19 h. en Les Cotxeres del Palau Robert.

Finalistas V DOCfield Dummy Award Fundación Banc Sabadell

Anunciamos los finalistas del V DOCfield Dummy Award Fundación Banc Sabadell que formarán parte de la exposición en Foto Colectania.

Los finalistas de este año son:

  • Ana Lorente, La buena esposa
  • Anna Galí, Time on Quaaludes and Red Wine
  • Cale Garrido / Philipp Meuser, Neorrurales
  • David García, El paseo
  • David Molero, Los lobos nunca aullaron a la luna
  • Ire Lenes, Archipiélagos
  • Iván Deiana, Huéspedes
  • Jaume Simón, Neverlove
  • Javier Aristu, We were
  • Jordi Parramon, Honeymoon
  • José Miguel Cerezo, California Island
  • Liza Ambossio, Naranja de Sangre
  • Lucía Gómez Meca, Gómez
  • Maite Caramés, Lada Stories
  • Maria Abenia, Ulises
  • Natalia Leiva, Miénteme, díme que me quieres.
  • Patricia Esteve, Out of this life
  • Rosa Llop, Jo també vull ser John Cage
  • Valentina Sestieri, Susy Nuda
  • Xebia Nikolskaya, The House My Grandfather Buil

¡Enhorabuena a todas y todos!

El jueves 22 de noviembre a las 19.45 h se hará entrega del premio Dummy Award Fundación Banc Sabadell  en la Fundación Foto Colectania. ¡Esperamos veros a todos los finalistas así como a vuestros amigos y familiares!

La decisión de la maqueta ganadora se tomará de 10.00 a 14.00 h en una reunión en la que el jurado visionará y evaluará todas las maquetas finalistas.

Ese mismo día a las 18.30h  Nancy Borowick, autora invitada del festival, dará una charla para explicar su proyecto “La huella familiar”, expuesto en Palau Robert.

Agradecemos a la Fundación Banc Sabadell, Editorial Phree y Foto Colectania el hacer posible este premio.

   

   

CONVOCATORIA ABIERTA PARA LA PARTICIPACIÓN EN LA EXPOSICIÓN: RETRATO DE FAMILIA

La Fundación Photographic Social Vision, en el marco de la 6ª edición del Festival DOCfield Barcelona,  abre una convocatoria a fotógrafos/as profesionales y les invita a participar en la selección de imágenes que formarán parte de la exposición “Retrato de Familia” que tendrá lugar del 8 de Noviembre al 9 de Diciembre en el Hall de entrada de Palau Robert.

Puedes consultar la bases de participación aquí:

· BASES DE PARTICIPACIÓN

“En la guerra nunca hay demasiada esperanza, pero estás obligado a sentirla por alguna razón”

Entrevista a Lorenzo Meloni, autor de la exposición “La caída del califato”

¿Cuáles son las peculiaridades de esta guerra de múltiples caras contra el Estado Islámico (EI)?

La peculiaridad de esta guerra es que en ella están involucrados muchos países occidentales y de Oriente Medio que han formado alianzas con grupos insurgentes, los mismos grupos que a veces son tildados y reconocidos como terroristas. Y juntos luchan contra una organización terrorista denominada Estado Islámico, que nació también gracias a políticas aplicadas en la zona por esos mismos países durante el siglo pasado: colonialismo, regímenes (totalitarios), guerras como la de Afganistán entre la URSS y EEUU, la invasión de Iraq o la guerra civil en Siria.

¿Es la guerra la razón más importante por la que la gente abandona su hogar? ¿Con qué consecuencias?

Si hablamos de Kobane, Sirte, Palmira y Mosul, por supuesto la guerra es la razón por la que abandonan sus hogares y ciudades. Imagina tener solo unos minutos para recoger los enseres más valiosos de tu vida, cosas que pueden tener valor económico y/o emocional u otros objetos que te ayudarán a sobrevivir, y tener que colocarlos en una pequeña bolsa.

Imagina tener que cruzar una carretera corriendo bajo el fuego de un francotirador, acarreando tu maleta y puede que también a tus hijos, llorando. Si sobrevives, lo más probable es que llegues a un lugar controlado por EI, donde tendrás que explicar por qué escapas hacia su enemigo, y por lo tanto, por qué estás eligiendo morir como “infiel” en lugar de unirte a la “santidad del martirio”. Uno de los objetos más valiosos que has metido en la maleta puede que te ayude a pasar el trance.
Si te las arreglas para llegar al otro lado, habrá otra nueva carretera que cruzar bajo el fuego de otro francotirador, que te llevará de nuevo a un punto de control de EI. Aquí serás interrogado, puede que acusado de algo que nunca hiciste y seguramente deportado a un campo de identificación de personas desplazadas. Una vez allí, si tienes suficiente suerte como para contar con una oenegé cerca, probablemente recibirás comida y agua cada día. Olvídate de un baño decente y una ducha, por no hablar de calefacción. Lo más seguro es que tengas que quedarte en una pequeña tienda de campaña junto a tu numerosa familia hasta que tu ciudad sea declarada “liberada”.

En este punto, la idea de volver a tu propia casa parece una bendición. Pero entonces descubrirás que tu casa ha sido destruida por un avión de las tropas de un país, que llegó al tuyo para restablecer la justicia. Tus hijos crecerán probablemente sin una educación adecuada y con un profundo sentimiento de venganza, sin saber exactamente hacia qué o quién. Puede que también, por necesidades de dinero, acepten con facilidad unirse a algún grupo que luche por alguna causa, quizá el mismo grupo del que estabas escapando y que ahora se llama de otra manera. Y así el ciclo comienza de nuevo. Pero “gracias a Dios” tienes que estar feliz porque sobreviviste.
Estas son más o menos las consecuencias, “si Dios quiere”.

La guerra provoca también que algo se mueva en el interior de las personas. ¿Cómo te ha afectado cubrir esta guerra personal y profesionalmente?

Es exasperante porque en la guerra nunca hay demasiada esperanza, pero estás constantemente obligado a sentirla por alguna razón. Las situaciones son siempre las mismas, siguen los mismos patrones, repitiéndose constantemente y dejándote sentimientos de impotencia, como ser humano y como fotógrafo, sobre porque la solución siempre parece fuera del alcance.

¿Cuál sería en tu opinión la estrategia para terminar con esta guerra?

Se puede ganar un conflicto armado pero no se puede ganar tan fácilmente una ideología, así que es verdaderamente complicado planear una estrategia real. Europa y sus ideologías como el fascismo, el nazismo o el comunismo, son el ejemplo perfecto.

La Segunda Guerra Mundial pasó por España

A propósito del trabajo documental que Jacques Léonard realizó en diciembre de 1943 para narrar el paso por España de miles de jóvenes franceses que trataban de huir del fascismo para incorporarse a filas en el norte de África, compartimos un extracto del texto en el que el historiador Josep Calvet analiza este hecho. La exposición “Évadés. 29 décembre 1943”, que se puede ver en la Galería Marc Domènech en el marco del festival, es uno de los poquísimos testimonios gráficos que existen de este momento histórico. Se trata de un conjunto de fotografías de un convoy de refugiados, en su mayoría franceses, que llegaron de diferentes puntos de la geografía española, primero a Madrid y finalmente a Málaga, donde embarcaron hacia África y la libertad, el 29 de diciembre de 1943.

(…) Se calcula que un mínimo de 80.000 personas, de manera legal o ilegal, hallaron refugio en la España franquista.

(…) A pesar de que inicialmente estas personas llegaron sin dificultades a la península ibérica a través de los puntos aduaneros (Portbou, La Jonquera, La Farga de Moles, Pont de Rei, Canfranc, Dantxarinea, Irún, etc.) para luego embarcar hacia América, Inglaterra o África del Norte, pronto las presiones alemanas ante el gobierno español darían sus frutos y la concesión de visados de entrada al país quedaría reducida a un hecho anecdótico y testimonial. En consecuencia, las huidas pasaron a materializarse de manera clandestina, después de cruzar a pie los caminos que atraviesan los quinientos kilómetros de cordillera pirenaica, desde Irún hasta Portbou. (…)

(…) Todo ello hizo que la mayor parte de los que consiguieron atravesar los Pirineos fueran detenidos nada más llegar a territorio español. Empezaba entonces su estancia, que en ocasiones se convertía en un largo peregrinaje, por establecimientos penitenciarios. (…)

(…) Ante la avalancha de personas que cruzaban clandestinamente los Pirineos, que en un primer momento tomó por sorpresa a las autoridades españolas, estas improvisaron las condiciones de acogida, hasta que dictaron una amplia normativa que fijaba cómo actuar ante las diferentes tipologías de refugiados. En función de su nacionalidad, edad y sexo, se decretaba su estancia en cárceles (de hombres y de mujeres), hospicios, campos de concentración, hoteles y establecimientos varios. Eso sí, se prohibía que estas personas se estableciesen en España, excepto en situaciones de arraigo familiar o en caso de disponer de recursos económicos, siempre y cuando fueran avaladas por personas de reconocida solvencia ideológica. En consecuencia, todo este volumen de desplazados contemplaba con impotencia la necesidad de salir de la cárcel y conseguir la documentación requerida para emigrar a un tercer país, trámites de difícil solución en la España del primer franquismo. (…)

(…) Esta situación favoreció que las embajadas y los consulados aliados pasaran también a velar por los retenidos en España. (…)

(…) En el caso de los franceses se generó una difícil situación, dado que su representación diplomática atendía las órdenes del gobierno de Vichy, vinculado a los alemanes, y, en muchos casos, ofrecía instrucciones divergentes respecto a los intereses de las fuerzas favorables a los aliados. Fue entonces cuando, a través de diplomáticos y funcionarios partidarios de la Francia Libre, se organizó una estructura paralela a la oficial para prestar ayuda a los compatriotas que querían llegar a África del Norte. En esta organización desempeñó un papel determinante la Cruz Roja Francesa a través de monseñor André Boyer-Mas, agregado eclesiástico de la embajada y excelentemente relacionado con los estamentos franquistas. (…)

(…) disponía de un numeroso equipo que cubría toda la geografía española. Entre estos colaboradores probablemente se encontraba el fotógrafo francés Jacques Léonard (París, 1909 – L’Escala, 1994), que en aquellos años recorría España buscando localizaciones para la película que el director de cine Abel Gance quería rodar sobre la figura de Cristóbal Colón. (…)

(…) Los jóvenes franceses partieron desde los puertos de Algeciras, Málaga y Lisboa hacia Argel y Casablanca. Desde Málaga zarparon un mínimo de 13 expediciones. Jacques Léonard dejó constancia con sus fotografías (…) de la estancia en la plaza de toros de Málaga de un numeroso grupo de jóvenes que esperaban la orden para abandonar España. (…).

(…) Las fotografías de Léonard muestran a los jóvenes luciendo una tarjeta de identificación en que constan su nombre y apellidos, y representan una fuente de primer orden para ilustrar la partida de refugiados desde puertos españoles. Probablemente se trate del único material gráfico conocido hasta el momento de este episodio histórico que, durante décadas, se había mantenido en el olvido en España. (…)

(…) El miércoles 29 de diciembre, los barcos Gouverneur Général Lépine y Sidi Brahim llegaron a Málaga cargados con harina y fosfatos, productos de primera necesidad para la economía española, aislada internacionalmente y en proceso de recuperación de los efectos devastadores de la Guerra Civil. Los barcos entraron en el puerto con la bandera inglesa y, al partir, justo en el momento de empezar a navegar en aguas internacionales, izaron la bandera francesa mientras sus pasajeros cantaban emocionados La Marsellesa. Dos días después entraban en el puerto de Casablanca, en el protectorado francés de Marruecos, ante el júbilo de los viajeros. Para todos ellos empezaba entonces otra guerra (…)

Josep Calvet
Historiador

TAJO: entre un punto A y un punto B

Tajo-entre un punto A y un punto B-DOCfield Barcelona

El viaje. Qué palabra tan amplia y cuántas preguntas genera. Nosotros decidimos cogerla y darle una vuelta. Ni mejor ni peor. Una vuelta a una tuerca, posiblemente floja, en nuestra cabeza.

No hemos sido los primeros en viajar en furgoneta. No hemos sido los primeros en viajar juntos. No hemos sido los primeros en recorrer el río Tajo. Quizás sí hemos sido los primeros en juntarlo todo al azar. O quizás ni eso.

¿Por qué viajamos? ¿Qué nos empuja a convertir una conversación cualquiera en un proyecto fotográfico? La fotografía genera locura, obsesión. Rompe relaciones, te ocupa la mente. Es una manera de ver la vida. Viajar es una manera de vivir también. Viajar fotografiando, por tanto, es una manera de vivir duplicada es de suponer. Pero, ¿y si le preguntamos a quien viaja por obligación? Nos mandará a freír espárragos, quizás de la huerta extremeña, eso sí.

Cuatro mentes fotográficas ocupan mucho espacio, así que el valor fundamental ha sido no comernos ese espacio, respetarnos nuestro aire, tan necesario para ir formando una visión del río más largo de la península.

Descubrimos un río maltratado, es cierto. Una población envejecida. Paisajes imposibles, tristes, arrasados por el maltrato al río. Pero qué hay de verdad en todo ello? Nuestro trabajo quizás ha sido decir que el río ya no existe. Pero eso no es cierto porque existe, está vivo, por más que ya casi nadie se acuerde de él.
Descubrimos una geografía humana entrañable, cambiante a cada kilómetro, a cada parada. Pueblos encajados en mitad de las montañas del Alto Tajo, o colocados por algún extraño pensador en mitad de la árida Extremadura. Recorremos los paisajes que inspiraron a Cela en La Alcarria, atravesamos la ciudad abandonada por Carlos V, terminamos en la mágica Lisboa.
No es igual quien vive a 44 kilómetros de distancia de aquél otro. Y a 44 más de otro cambia aún más. Y así sumamos 1038 kilómetros en los que influyen el clima, el río, el humor, la experiencia acumulada, la vida experimentada.

El viaje no ha terminado, ahora empieza lo más bonito. Aquí es donde se separan viajar y fotografiar. Viajamos y llegamos a un destino. Y nos volvemos. Pero la fotografía perpetúa ese viaje. Juntamos a los amigos y les regalamos sesiones eternas de nuestras imágenes. Eso haremos nosotros. Nos juntaremos y uniremos nuestra visión para invitaros a vosotros, amigos, a que viajeis con nosotros por el río. No queremos que sepáis si esta imagen es de este o de aquél. O de este otro. O del otro. Será una mirada, pero multiplicada por cuatro. Una operación matemática de resultado uno.
Un río. Una furgoneta. Una mirada. Un viaje.
De un punto A a un punto B.
Y en medio, el Tajo.

Roberto Feijoo, Eugeni Gay, Manu Mart y Mingo Venero

Fotografía: “Autorretrato de Agustín Herraiz. Fotógrafo de muchos años, aprendió fotografía por correo en los años 50 bajo el lema, aprender haciendo. Huerta Pelayo 29-05-2017″

DOCfield Barcelona viatja a la tardor

El festival DOCfield se celebrarà a partir de la seva edició 2017 durant els mesos d’octubre i novembre, una època de l’any més propícia per al seu desenvolupament per la naturalesa reflexiva, analítica i de profunditat dels seus continguts que probablement requereixen de més temps de consum. DOCfield va néixer amb la voluntat d’oferir al públic que valora la fotografia documental i el fotoperiodisme una programació més extensa de projectes de llarg recorregut i les versions senceres de reportatges importants d’actualitat. A més a més, amb les noves dates, DOCfield no competirà amb l’alta activitat cultural de la primavera i de l’estiu de Barcelona.

El festival es reformula en la seva cinquena edició i no tan sols canvia de dates, sinó que la seva direcció artística es assumida internament des de l’Àrea de Projectes de Photographic Social Vision. A la seva propera edició, DOCfield concentrarà els seus continguts al voltant del tema del viatge, en totes les seves formes i abordarà múltiples aspectes relacionats amb la mobilitat humana. La seva secció oficial estarà estructurada en una ruta principal d’exposicions que recorrerà l’eix central de la ciutat, a un costat i l’altre del Passeig de Gràcia i fins el de Les Rambles, des de l’Institut Français de Barcelona, passant per Palau Robert, la Universitat de Barcelona, el Fnac Triangle, el CCCB, el Centre Cívic Pati Llimona i l’Arts Santa Mònica, fins arribar al Museu Marítim de Barcelona que acollirà la mostra resultant de la 1ª BECA Photographic Social Vision de fotoperiodisme d’investigació. La Fundació també convida a afegir-se al programa a galeries, centres d’art i museus, escoles de fotografia i d’altres centres culturals que vulguin donar suport amb la seva programació, a la difusió conjunta de projectes sota un mateix tema. A més, el festival compta amb la col•laboració d’un grup d’experts en ciències socials per a la redacció del guió i una sèrie de nominadors especialistes en fotografia i narratives audiovisuals a nivell nacional i internacional.

Amb aquests canvis en la definició estratègica del festival, visitat l’any 2016 per quasi 140.000 persones, en un mes i mig a l’estiu; aquest any  DOCfield i el seu programa es veuran reforçats en el nombre de visites de públic general i també d’escoles i de públic educatiu. Tot això afavorirà l’objectiu de Photographic Social Vision de situar en el mapa nacional i internacional a la ciutat de Barcelona com a referent de continguts  culturals de qualitat en l’àmbit de la fotografia documental. El festival és possible des de fa cinc anys al suport de més de 100 empreses i entitats de gestió del sector cultural, entre els quals destaca l’ajut i complicitat de la Fundació Banc Sabadell i dels Laboratoris EGM, i el suport institucional de la Generalitat de Catalunya y de l’Ajuntament de Barcelona.