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Entrevista con Joan Tomás: “El rostro es un paisaje fascinante”

Joan Tomás (Barcelona, 1958) es un retratista que empezó a coger la cámara cuando tenía 11 años. Empezó sus estudios oficiales en Londres, a Earling College of Higher Education, pero ya con 14 años formaba parte de varios colectivos fotográficos, y más adelante fue uno de los fundadores del Centro de Fotografía Documental de Barcelona. Con la cámara como arma y con una larga y variada trayectoria profesional, Joan Tomás ha querido radiografiar las realidades de los barrios de Barcelona, centrándose en las historias de los cuales los habitan. A partir de su objetivo, Tomás ha conseguido con sus múltiples proyectos concienciar a la sociedad de sus múltiples rostros. Diálogos invisiblesPaper Actiu son dos de los trabajos que se exponen en DOCfield>15. Estos proyectos nos mostrarán como la fotografía no sólo tiene lugar en las galerías, sino que está en la calle donde recupera su espacio.

Por Paula Ericsson

¿Por qué escogiste Barcelona y no Siria?

Alguien tiene que explicar lo que pasa aquí, ¿no? Claro que es necesario explicar lo que está pasando fuera, pero en nuestra casa tenemos realidades muy importantes y hace falta que alguien las explique. Yo decidí hacerlo, y fue una decisión muy consciente.

¿Y por qué fue una decisión tan consciente? ¿Estabas vinculado a algún movimiento de la ciudad?

Yo he estado siempre vinculado a Barcelona porque tanto mi familia como yo somos de aquí, del barrio de Sant Pere Més Baix. Y no, no he estado nunca vinculado a ningún movimiento ni a ningún colectivo en concreto. Siempre me he considerado un poco francotirador: cuando me surge algún proyecto o cuando tengo ganas de hacer algo, lo hago y ya está. El primer proyecto que hice en mi barrio 2004 surgió porque un grupo de teatro en la calle durante las fiestas del barrio hizo una propuesta abierta a todos los vecinos. Yo me sumé e hice 140 retratos de vecinas y vecinos del barrio.

¡140 son muchos! ¿Por qué crees que acumulas tantos rostros?

Me gustan mucho las series, prefiero hacer 50 fotografías a hacer una. Esto no me viene de estos últimos 10 años. En los años 90 se hizo una campaña de ayuda contra la drogadicción, y fuimos a un plató detrás del backstage del Estadio Olímpico con un macro concierto que hubo (estaban Mecano, Bosé…) y en un día hice 60 retratos de placa. Lo hago porque me apasiona. Ahora mismo, mientras nosotros nos miramos, están pasando muchas cosas. Un rostro nunca está quieto, está cambiando a cada instante. Esto me parece brutal, el rostro es un paisaje fascinante. Me apasiona verlo, me apasiona vivirlo.

Joan Tomás

Joan Tomás – Fotografía de Ester Roig

¿Qué significa para ti Sant Pere Més Baix?

Yo he visto este barrio  toda la vida como el poblado de Asterix y Obelix: en medio de Barcelona tenía una personalidad propia muy fuerte, con una tradición comercial muy arraigada. Sant Pere es un territorio fronterizo con el Eixample, con el Born, con Pau Claris y todo el que supone (Portal del Ángel y sus grandes marcas). Era como un reducto, como un pueblo en medio de Barcelona, sin toda la evolución que ha hecho el centro de la ciudad, era un barrio muy particular. Ahora esta tranquilidad se ve amenazada por el turismo. Yo soy muy pesimista con la invasión, no creo que al barrio, tal como lo hemos conocido hasta ahora, le queden 3 o 4 años más de vida.

Dentro de una entrevista en el periódico Ara hablas que de tu proyecto “Qui som?!” pretende reconstruir la historia del barrio y denunciar la agresión que sufre. ¿Podríamos poner nombres y apellidos a estas agresiones?

El 2004 escribimos un texto con “Qui som?!”  el que hablábamos de esto, del peligro del barrio que se convirtiera en un barrio de moda, que se muriera la vida artesana y tradicional del barrio. Y de hecho, ha ido a peor. Se dice que el peligro más fuerte es del peligro del Born, pero yo creo que el peligro más fuerte viene de la Calle Condal y del Portal de Àngel. Cada vez hay más locales que sólo podrán permitirse grandes empresas. Hubo la amenaza del hotel de Palau, que hubo una presión vecinal muy fuerte, y gracias a todo el que se destapó de Millet se paró, sino seguramente hubiesen seguido con el proceso. Pero hay más amenazas de otros hoteles: el de la Calle Condal, en la Estación del Nord (un solar que es propiedad de Núñez y Navarro), en Santa Caterina…

Y en este contexto donde las inmobiliarias y el turismo parece que se estén apropiando de Barcelona, ¿qué simbología tiene empapelar la ciudad con fotografías?

Hablando concretamente de la instalación de “Qui som?!”, por un lado es una pregunta para cuestionarnos quién somos y quien queremos ser, y el signo de admiración es para reforzar el carácter del barrio. Aquí están los 140 retratos que hice el 2004, hay las fotos de las fotos que hice el 2009 que hice en Plaza San Pedro, y otros que hice el 2014. En un sentido es una reivindicación de la personalidad del barrio, y es un regalo a los vecinos y vecinas, porque lo viven, porque les remueve la memoria. Pero, paradójicamente, se ha vuelto un foco de turistas, y esta es una consecuencia que no puedes leer. “Quién somos?!” es una recuperación del espacio público, de recuperar lugares que antes estaban abandonados, como por ejemplo el Pou de la Figuera.

La palabra “Papel Activo” quiere decir muchas cosas, nos invita a ejercer un papel activo dentro de nuestra sociedad.

Al principio hablamos de Ágora, como espacio que se recupera y donde la gente habla y reflexiona. Papel Activo habla del material con el cual trabajo, pero también propone que la gente tenga un papel activo dentro de la sociedad. Para mí es muy importante que los protagonistas también acaben tomando conciencia y que también acaben cogiendo roles activos, que también cambien. Todo este tranajo es un proyecto de transformación, y los primeros que nos transformamos somos los que participamos en él: tanto Paco y Maria José de la Mina, como Saïd que me ayuda a empapelar la ciudad, o Alberto Bougleux dirigiendo Ciudad Migrante.

 

Joan Tomás

Fotografía de Ester Roig

Dentro del barrio, donde a veces los medios de comunicación lo retratan como una zona conflictiva debido a la migración, ¿como es la convivencia?

Dentro del barrio la convivencia es muy normal. A ver, hay una pandilla de ladrones, que ya los tenemos muy localizados, ha habido momentos donde había una fuerte problemática por el tema de los tirones de los bolsos, algunos momentos muy concretoss donde nos encontrábamos con robos a pisos. Pero estos fenómenos son puntuales. Yo creo que han intentado estigmatizar Sant Pere Més Baix. También dentro del barrio hay puntos de vista diferentes: cuando hicimos la instalación de “Escolta’m”, que era una denuncia contra las redadas policiales de carácter racial, había uno de los emblemas que ponía “Stop redadas- Stop Racismo”, y un grupo de miembros del barrio se quejó al Ayuntamiento porque no querían el lema de “Stop redadas”. A partir de esta queja, el Ayuntamiento censuró la instalación. Después de mucha discusión, nos hicieron sacar la palabra “redadas”, hecho que todavía evidenciaba más la censura, magnificando el suceso, haciendo que incluso saliera en la prensa.

¿Cómo retrataste los vecinos y vecinas de un barrio tan tuyo?

Con este proyecto hay dos tipos de retrato: uno es en 2004, donde yo simplemente cogía la cámara, y con Joan Roura íbamos parando a los vecinos del barrio, y les pedíamos si querían salir en el proyecto. Intentábamos explicar la historia del barrio a partir de sus vecinos, y estos son los 140 retratos que hice. La otra parte, en el proyecto “Encajados”, que lo empecé de una manera circunstancial por un encargo concreto, retraté a las vecinas y vecinos del barrio dentro de una caja de cartón. Esta caja se convertía en un pequeño teatro, donde la gente hacía lo que quería. Esto como retratista fue una experiencia genial, porque cuando cogía la cámara, la gente entraba, y hacían cosas que les costaría mucho más hacer dentro de un estudio o en medio de la calle, ¡y además quedaban bien! De hecho, en la exposición habrá un audiovisual de media hora donde se podrán ver 420 retratos (de los 1200 que tengo).

Vemos varias fotografías con emblemas contra los CIES y otros reclamos a diferentes movimientos activistas.

El año 2008 con el proyecto La Ciudad Tomada, que fue un encargo para un festival de fotografía documental donde el leif motive era la resistencia, y yo quise dar voz a colectivos activistas. Hablé con 19 diferentes colectivos, entre ellos V de Vivienda cuando estaba Ada Colau, el Patio Maravillas o la Revista Cañamo. Con ellos no quería hacer sólo un retrato, quería que ellos diesen a escuchar su mensaje, y es por eso que utilizaban las pancartas para expresarlo.

Josef Koudeulka decía que una de las mejores cosas de la fotografía era la democracia que había detrás, y que estas eran más interesantes cuando estaban abiertas a las interpretaciones de los espectadores y espectadoras. Tú, Joan Tomás, ¿qué crees?¿ Pie de foto sí o pie de foto no?

Yo no pongo pies de foto, el texto es parte de la propia fotografía, supongo que en parte influenciado por Barbara Kruger. Para mí es muy importante que la obra se explique por ella misma, y más en esta época de confusión y de crisis. A mí no me interesa explicar lo que quiero decir, yo quiero que lo mires y lo entiendas.

Joan Tomás

Joan Tomás – Fotografia de Ester Roig

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